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Control de la miopía I

Os hablaremos de por qué es importante controlar la progresión de la miopía, mientras nuestros hijos aún son pequeños.

¿Por qué la miopía es un problema?

En esta nueva era en la que parece que nos tenemos que acostumbrar a las pandemias, hay una que parece que no la veíamos venir pero ahí está. Numerosos estudios indican que se espera que la prevalencia de la miopía en 2050 sea de un 65% de la población mundial. Podemos pensar que es simplemente una cuestión estética, que cuando se me estabilice la miopía (a mí o a mis hijos) ya les operaré la vista. Pero la miopía no es sólo una cuestión de ver mal y tener que llevar gafas o lentillas. Según la cantidad de miopía que tengamos, el riesgo a sufrir patologías oculares va en aumento.

Sentimos ponernos serios pero, tener una miopía de entre -3.25D a -5.00D es tener 10 veces más posibilidades, que una persona sin miopía, de sufrir una maculopatía miópica, o 9 veces más posibilidades de sufrir desprendimiento de retina. Si tenemos más de -7.00D pasamos a 127 veces más para la maculopatía miópica o 44 veces más de sufrir desprendimiento de retina. Con esto no queremos poner el grito en el cielo ni meter miedo, pero si concienciar a la población de los problemas de salud que conllevan estos defectos visuales. ¿Cómo podemos solucionar esto?

Consulte con su oftalmólogo o su óptico optometrista de confianza, porque puede haber una solución para nuestros hijos. En la actualidad existen cada vez más tratamientos para intentar ralentizar el progreso de la miopía en nuestros hijos. Para ello lo principal es la prevención, a través de revisiones oculares y vigilando la aparición de miopía. Hay factores de riesgo que no podemos modificar como los factores genéticos (padres miopes) o la aparición a edad temprana de la miopía, que hace que haya más posibilidades de acabar con una miopía magna (de -6.00D en adelante).

De este punto viene la importancia de empezar a realizar un control miópico en menores de 10 años, para intentar evitar que acaben con miopías magnas que reducen la calidad de su salud visual. No esperes a que su miopía suba, hay que atajarla cuanto antes. A continuación os explicamos los mecanismo y hábitos por los que hacen que le sube la miopía a nuestros hijos.

Hábitos que pueden favorecer el aumento de miopía

FALTA DE ACTIVIDAD AL AIRE LIBRE: La reducción de dopamina hace que el globo ocular se elongue. La dopamina se libera en nuestro cuerpo cuando estamos en contacto con la luz solar y la actividad física (una de las hormonas de la felicidad).

– ALIMENTACIÓN INCORRECTA: Una dieta rica en grasas saturadas, colesterol y exceso de azúcares, junto con bajos niveles de vitamina D (que se obtiene principalmente de la exposición solar): favorecen el adelgazamiento de la esclera y como consecuencia se elonga el globo ocular, aumentando la miopía.

AUMENTO DEL TRABAJO EN CERCA: el sobreesfuerzo del cristalino para enfocar en las tareas de cerca, favorecen la estimulación de elongación del globo ocular. También es posible que sufra algún problema en la visión binocular que haga forzar aún más su sistema óptico y favorezca el aumento o aparición de miopía. Consulte con su óptico optometrista si le puede realizar pruebas para valorar el sistema binocular de su hijo e incluso si puede realizar terapia visual.

ILUMINACIÓN DE ESPACIOS INTERIORES: no es lo mismo recibir la luz del sol que activa ciertos mecanismos bioquímicos necesarios para nuestra salud, en general, que la luz de una bombilla, fluorescentes o luces LED. Volvemos a la falta de actividad al sol para un buen funcionamiento de nuestro organismo.

A parte, hay otro tipo de factores que no podemos controlar, cómo la genética.

¿Qué podemos hacer?

Lo primero es olvidarnos del concepto que tenemos del óptico como un simple vendedor de gafas que nos la quiere colar. Puede que haya manzanas podridas, sobre todo por malas praxis o intrusismo profesional que se daban de forma más habitual hace años.

El óptico optometrista es un profesional sanitario de atención primaria, aunque aún no estemos dentro del sistema de la Sanidad Pública, estamos capacitados para detectar problemas y patologías oculares para remitirle a su médico de cabecera o a su oftalmólogo para su control o tratamiento (incluso a veces antes de que el paciente note que algo va mal).

Por eso, consulte tanto con su oftalmólogo como con su óptico, qué podemos hacer para “que no le crezca la miopía tan rápido” a su hijo. Lo principal es una buena corrección óptica, ya que se ha demostrado que el hipocorregir no solo no ralentiza la miopía si no que favorece que siga aumentando, olvidémosnos de los mitos del pasado de poner menos miopía de lo que realmente debería llevar para que “el ojo trabaje y no se acostumbre”.

Existen medicamentos, lentes de contacto y, actualmente, hasta un tipo de lente oftálmica (lente, cristal o como prefieran llamarlo). El medicamento que se está utilizando actualmente para controlar el alargamiento del globo ocular es la atropina, tiene que ser recetada y revisado por su oftalmólogo.

Otros tratamientos igual de efectivos y algunos que se pueden combinar con el tratamiento con atropina, a parte de consultarlos con su oftalmólogo, los realiza el óptico optometrista. Estos son el uso de ciertas lentes de contacto, blandas y semirrígidas, y una novedosa lente oftálmica. Todos estos métodos se basan en el concepto del desenfoque miópico periférico.

Las lentes convencionales, gafas o lentes de contacto, centran la imagen en la fóvea (zona de la retina que nos da la visión central). Pero se genera un imagen casi plana que no sigue la curvatura de la retina, haciendo que aparezca en la retina periférica un desenfoque hipermetrópico (la imagen queda detrás de la retina), cual estimula una respuesta química que lanza el mensaje al cerebro de que la imagen está por detrás de la retina, el ojo es “pequeño” y tiene que crecer.

En el próximo artículo te comentaremos los diferentes métodos que existen actualmente para intentar ralentizar la miopía.

Pero sobre todo, consulta con tú oftalmólogo y tú óptico de confianza, ellos te podrán asesorar mejor dependiendo del caso.

Si te ha gustado este artículo y quieres profundizar más o hay algún otro tema que te pueda interesar, indícanoslo en contacto@opticaerrante.com para seguir escribiendo para vosotros.

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